Datos corregidos antes de publicarse
Cada perfil de presión, temperatura y salinidad pasa por control de deriva y calibración. Recibes series limpias, con las marcas de incertidumbre ya anotadas, listas para analizar sin rehacer el trabajo.
Antes de fondear un anclaje o lanzar una roseta a 4.000 metros hay meses de preparación: permisos, calibración de sensores, revisión de la batimetría disponible y una ventana meteorológica que casi nunca se cumple como estaba prevista. En esta página contamos en qué orden ocurren las cosas, qué se puede planificar y qué no.
Cada expedición de Deep Rip sigue un orden fijo que se ha ido ajustando tras varias temporadas en el margen gallego. No es un calendario rígido: la meteorología, la disponibilidad del buque y el estado de los sensores obligan a mover fechas. Lo que sí se mantiene es la secuencia, porque cada fase depende de los datos que deja la anterior. Aquí resumimos los hitos habituales, con lo que suele funcionar y lo que a veces se complica.
Enero - Febrero
Se define el objetivo de la campaña, se revisan los mapas batimétricos previos y se solicita la autorización para operar en aguas del cañón. En esta fase se decide qué instrumentos viajan y qué estaciones se repiten respecto al año anterior para poder comparar series.
Marzo
Los sensores de presión, temperatura y conductividad pasan por el laboratorio de Vigo antes de embarcar. Se corrigen derivas, se anotan números de serie y se preparan las rosetas. Un error de calibración aquí se arrastra durante toda la campaña y es difícil de detectar después.
Abril - Mayo
Entre cuatro y seis semanas de navegación con ecosonda multihaz, CTD y anclajes con correntómetros. Las jornadas se alargan cuando el mar lo permite y se suspenden cuando no. Los datos brutos se copian a diario en dos discos independientes antes de tocar tierra.
Junio - Septiembre
Se filtran ruidos, se corrigen mareas y se interpolan las mallas de profundidad. Es la etapa más lenta y la que menos se ve desde fuera. Aquí aparecen los vacíos de datos y las incoherencias que obligan a repetir alguna estación al año siguiente.
Octubre - Diciembre
Los resultados se publican en informes técnicos y en materiales divulgativos para centros educativos y público general. También se actualizan las fichas de especies y los mapas del sitio. Si quieres seguir el detalle de cada fase, puedes escribirnos a ciencia@deeprip.com.
Antes de embarcar cualquier campaña en el cañón de Vigo, conviene saber qué se obtiene y qué no. Estas son las ventajas reales que notan los equipos que colaboran con Deep Rip, contadas sin adornos.
Cada perfil de presión, temperatura y salinidad pasa por control de deriva y calibración. Recibes series limpias, con las marcas de incertidumbre ya anotadas, listas para analizar sin rehacer el trabajo.
Los mapas batimétricos del cañón indican qué zonas quedan bien resueltas y dónde hay vacíos por falta de cobertura. Sabes qué puedes afirmar y qué conviene dejar como hipótesis.
Traducimos conceptos como presión abisal o corrientes de fondo a textos que se entienden sin formación oceanográfica. Útil para informes, aulas y materiales de divulgación marina.
Los anclajes con correntómetros permanecen fondeados durante meses. Eso permite ver patrones estacionales y episodios de transporte de sedimento que una sola campaña nunca mostraría.
Registramos qué especies aparecen asociadas a cada rango de profundidad y sustrato. Así se entiende mejor cómo el relieve del cañón condiciona la biodiversidad del Atlántico frente a Vigo.
Cada roseta y sensor queda documentado con su hora, posición y condiciones de descenso. Si más adelante hay que revisar un dato, se puede reconstruir el contexto completo de la maniobra.
Si quieres ver cómo aplicamos esto en campañas concretas, revisa nuestro enfoque de trabajo o escríbenos desde la página de contacto.