Antes de detallar cómo se organiza cada fase conviene fijar algunos criterios. Estas notas no son un contrato, pero sí el marco con el que trabajamos y el que conviene tener presente al leer el resto de la página.
Qué entendemos por entrega
Hablamos de entrega cuando los datos brutos, los metadatos y la documentación asociada quedan revisados y disponibles para consulta. No incluye interpretaciones científicas definitivas: esas se publican aparte, con su propio proceso de revisión interna.
Plazos y condiciones de mar
Los calendarios que publicamos son estimaciones. Una ventana de viento desfavorable en el margen gallego puede retrasar un descenso varios días, y eso desplaza la cadena completa: calibración, fondeo, recuperación y tratamiento posterior.
Datos provisionales
Los registros que se comparten durante una campaña son preliminares. Pueden contener deriva de sensor o correcciones pendientes de salinidad. Cualquier cifra citada antes del cierre de campaña debe tratarse como orientativa.
Alcance y exclusiones
La entrega cubre el área efectivamente muestreada. Zonas sin cobertura de multihaz o sin anclajes recuperados quedan marcadas como vacíos de datos, no se interpolan sin advertirlo. Es una limitación deliberada, no un defecto del trabajo.
Si alguna de estas condiciones no encaja con lo que necesitas, es mejor plantearlo al inicio. Ajustar el plan antes de zarpar cuesta menos que corregir un conjunto de datos ya cerrado.