Antes de publicar cualquier dato sobre corrientes profundas, presión o biodiversidad del Atlántico, en Deep Rip seguimos un orden fijo: planificar la campaña, calibrar los instrumentos, registrar con trazabilidad y revisar los resultados con quien los va a usar. Esta página describe ese recorrido y también sus límites, porque no todo lo que ocurre a 4.000 metros se puede medir ni interpretar con la misma certeza.
Cada expedición sigue un orden que no improvisamos. Estas son las fases que repetimos desde 2019, con lo que aprendimos en cada una y los puntos donde el plan suele torcerse.
Marzo 2019
Fase de diseño
Antes de bajar nada al cañón pasamos semanas ajustando sensores en el muelle. La primera campaña cubrió tres transectos entre 800 y 2.100 metros. El objetivo no era descubrir nada, sino comprobar que los equipos aguantaban el descenso y que los datos de presión y temperatura coincidían con los perfiles históricos de la zona.
Otoño 2020
Fondeo de anclajes
Instalamos dos anclajes con correntómetros en el flanco norte del cañón. Recuperarlos costó más de lo previsto: uno de ellos se soltó del lastre y apareció a media milla de donde lo dejamos. Aun así, los registros continuos de velocidad y dirección nos dieron la primera serie larga de corrientes de fondo en el margen gallego.
2022
Cartografía
Levantamos la batimetría de la cabecera con ecosonda multihaz y perfiles de velocidad del sonido. La malla final tiene zonas bien resueltas y otras con vacíos que preferimos dejar marcados antes que rellenar a ojo. Publicamos el mapa con su incertidumbre indicada, algo que no siempre se hace.
2023
Biodiversidad
Combinamos vídeo con cámara remolcada y dragas para caracterizar los fondos entre 1.200 y 2.800 metros. Identificamos corales de aguas frías y varias especies de peces de profundidad poco documentadas en la zona. Los censos son lentos: cada hora de grabación exige casi el triple de tiempo en análisis.
2024 en adelante
Continuidad
Mantenemos los anclajes activos y repetimos transectos cada temporada para construir series comparables. Parte de los datos se publican en abierto tras un periodo de revisión interna. La limitación es clara: sin financiación estable, cada año depende de que la campaña anterior haya salido bien.
Cada solicitud que llega a Deep Rip pasa por el mismo recorrido, aunque el alcance cambie según el objetivo: una serie de perfiles de temperatura, un muestreo de sedimento o una batimetría completa. Estos son los pasos que seguimos desde la primera conversación hasta la entrega de datos, con los tiempos y las limitaciones que conviene conocer antes de embarcar.
Antes de tocar un instrumento, aclaramos qué queremos responder. ¿Nos interesa la variabilidad estacional de una corriente de fondo o la distribución de una especie concreta en el talud? De esa pregunta salen la zona, la profundidad objetivo y el tipo de dato necesario.
Traducimos la pregunta en estaciones, transectos y frecuencia de registro. Aquí entran las restricciones reales: ventanas de marea, disponibilidad de buque, autonomía de las baterías y el estado del mar en el margen gallego durante los meses previstos.
Los sensores de presión, conductividad y temperatura se calibran en laboratorio antes de cada salida. Revisamos rosetas, cables y anclajes, y dejamos por escrito qué instrumento va en cada posición para poder rastrear cualquier anomalía después.
Las campañas se ejecutan en jornadas de fondeo y perfiles, con registro continuo a bordo. No todo sale según el plan: una corriente más fuerte de lo previsto o un descenso que no alcanza el fondo obliga a repetir estaciones y a anotarlo en el cuaderno de campaña.
Los datos brutos pasan por correcciones de deriva, temperatura y salinidad, y se contrastan entre instrumentos. Marcamos los tramos dudosos en lugar de eliminarlos en silencio: quien reciba el resultado debe saber qué parte es sólida y qué parte conviene revisar.
Entregamos series de datos, mapas batimétricos y una memoria con la metodología aplicada. Si el proyecto lo permite, preparamos también material divulgativo para explicar los hallazgos en un lenguaje que no exija ser oceanógrafo para entenderlo.
Si quieres ver cómo se aplica este recorrido a un caso concreto, revisa nuestras campañas de referencia o escríbenos desde la página de contacto para valorar si tu pregunta encaja en el próximo calendario.